» Ultimam Voluntatem [Élite]
Miér Ago 24, 2016 9:44 am por Invitado

» Hola a todos :3
Dom Ago 07, 2016 3:23 pm por Dark Wolf

» Reglamento {Leer y firmar} Obligatorio
Sáb Ago 06, 2016 11:48 pm por Dark Wolf

» Hola a todos.
Sáb Ago 06, 2016 7:46 pm por Dark Wolf

» CHECK♚MATE [Monochrome School RPG Yaoi+18] - Cambio de botón [Élite]
Sáb Ago 06, 2016 12:39 pm por Invitado

» [ID] Patchouli Knowledge// Espia
Vie Ago 05, 2016 1:54 am por Patchouli Knowledge

» Ephemeral | Afiliación Élite |
Jue Ago 04, 2016 11:35 am por Invitado

» Inert ❤ Love. Rol Amo x Androide [NORMAL]
Miér Ago 03, 2016 7:33 pm por Invitado

» RE APERTURA INB (NORMAL)
Sáb Jul 30, 2016 7:55 pm por Invitado

» Protego Horriblis || Petición Cambio de Botón || [Elite]
Sáb Jul 30, 2016 4:57 pm por Invitado

» Tartarus - Élite
Vie Jul 29, 2016 4:38 pm por Invitado

» Cromulent University - Hetero/Yaoi/Yuri [Élite]
Miér Jul 27, 2016 11:36 am por Invitado

» ¿Se encontrará Mona Lisa? - [Priv. Reim Bush]
Mar Jul 26, 2016 9:22 pm por Reim Bush

» Heta-rol [Confirmación Élite]
Lun Jul 25, 2016 10:41 pm por Invitado

» Beyond the stars - CAMBIO DE BOTÓN - NORMAL
Lun Jul 25, 2016 3:36 pm por Invitado


Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Maya Natsume el Miér Oct 16, 2013 2:46 pm

La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

No estaba muy segura de lo que me disponía a hacer…pero sí me proponía avanzar no me quedaba más opciones que abandonar aquella cúpula por un temporada y bajar a la tierra… hacía tanto tiempo que no me movía por aquél lugar que la idea me ponía un poco nerviosa, algo que suponía era normal…pero mis nervios y miedos no los mostraría a nadie, nunca lo hacía y no iba a empezar ahora. Lo que realmente me ponía nerviosa, no era el tener que bajar a aquél lugar en el que solo había muerte, destrucción y caos por todos lados, si no el tener que llevar conmigo a una de las pocas personas que realmente me importaban y la única en la que confiaba ciegamente… Ven… ese maldito crío se había ganado mi cariño antes de que me diese cuenta y era el único al que veía capacitado para acompañarme. Supongo que lo normal sería llevarme a mi novio… pero solo con pensarlo comenzaba a dolerme la cabeza. Lo quería mucho, pero no podía soportar sus tonterías durante tanto tiempo. Y para ser sinceros, no era una persona de confianza.

Eran las dos de la madrugada cuando salí de casa para encontrarme con Ven en un lugar apartado de la academia y por lo tanto, muy seguro para mi… pero no para él. Por un momento pensé en abandonarlo y marcharme sola. Estaba siendo demasiado egoísta, me jugaba la vida de ese enano por objetivos personales que no le beneficiarían en nada y aun asi, allí estaba, vestida con unos pantalones ajustados negros de cintura baja, unas botas de estilo militar por encima del pantalón, una camiseta negra de manga corta, una chaqueta de cuero y un cinturón ancho, donde llevaba las katanas que le había robado a Kojiro…Uhmm…Kojiro, ese chico estaba tan bueno…No pude evitar dibujar una sonrisita al pensar en él, echaba de menos hacerle de rabiar. Había recogido mi pelo en una cola alta, apartando todos los mechones de mi rostro, para estar más cómoda.

Al llegar al lugar indicado, me encontré con los dos tipos que nos llevarían a la tierra… al menos ese par eran puntuales y más les valía con lo que me había costado contratarlos. Uno de ellos, nada mas verme comenzaba a preparar el ritual que nos trasladaría a la tierra. Dibujaba una serie de garabatos que no comprendía, al tiempo que recitaba unas cuantas chorradas. Mientras tanto, esperaba a ese enano al que iba a dar una paliza nada más verle por hacerme esperar…aunque realmente había llegado antes de la hora… ¡Pero me daba igual! ¡Nadie me hacía esperar !. Suspire irritada, distrayéndome un ratito con las hermosas vistas… pasaría un tiempo antes de poder disfrutar de nuevo de esta calma. Un olor familiar me distrajo, dirigiendo mi mirada en su dirección, viendo aparecer a ese chico, como siempre, corriendo como un loco – ¡Llegas tarde enano! – Le grite mostrando mis colmillos, para luego darle la espalda y recoger una bandolera de cuero repleta de cosas…todo lo que necesitábamos para sobrevivir de momento, se encontraba en esa bandolera – ¡No me gusta que me hagan esperar, estas siendo una molestia y aun no hemos ni empezado el viaje! – Tal vez estaba siendo un poco dura… pero… bah, no me importaba en absoluto serlo.
El tipo que aparentemente no hacía nada, se acerco a mí para indicarme que el proceso estaba a punto de terminar, que nos colocásemos en el centro de esos garabatos si queríamos irnos de una vez, ya que el tiempo se nos estaba acabando. Mire a Ven un poco preocupada e indecisa – Aun puedes dar marcha atrás…no tienes porque venir conmigo…Es un viaje muy peligroso… ¿Estas seguro que quieres seguir adelante?... – Escuche los gritos del tipo para que me diera prisa a mi espalda, algo que me puso un poco de mal humor – ¡Cállate de una jodida vez si no quieres que te arranque tu hermosa cabeza! – Le grite aniquilándole con la mirada, para volver a centrarme en Ven y esbozar una tranquila sonrisa, ahora que el imbécil ese no me molestaba- Bueno ¿Que dices ? ¿Te quedas o te vienes?


Última edición por Maya Natsume el Dom Abr 19, 2015 11:48 pm, editado 1 vez
Maya Natsume
Mensaje por Ventus el Jue Oct 17, 2013 12:06 pm

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Acababa de salir de el edificio donde mi habitación se encontraba con bastante sigilo y sin hacer ruido, si alguien descubría que estaba saliendo a la una de la madrugada podía meterme en un lío pues seguro que me iban a pedir explicaciones sobre que hacía a esas horas fuera, al salir miré a ambos lados y empecé a comprobar que lo tuviera todo en una pequeña bolsa que llevaba encima: Provisiones, medicinas y vendas entre otras cosas… lo necesario para sobrevivir donde iba, el día anterior me había encontrado con una de las personas que tenían más importancia para mi y a la que consideraba mi mejor amiga, cuando llegué a la academia y tuve mis primeros encuentros con ella el sentimiento no era ese, era más bien el contrario, pero con el tiempo todo cambió un poco hasta como nos encontrabamos en ese momento. Me dijo que tenía que ir a la tierra para buscar una cosa, me ofreció acompañarla ya que según ella iba a necesitar un poco de ayuda y confiaba en mi para ello, sin dudarlo dos veces acepté, no iba a dejarla ir sola a la tierra aunque y ya sabía que era totalmente capaz, pero prefería acompañarla aún sabiendo a lo que me exponía: a ser descubierto y acabar expulsado de la academia y de la cúpula como un renegado, era totalmente consciente de que me estaba arriesgando mucho, quizás demasiado, pero ya no había tiempo para pensármelo.

Me dirigí  antes que nada a casa de mi padre y mi hermana, no se lo podía decir, no me podía ni imaginar como se pondrían, aunque igualmente sabía que iba a encontrármelo cuando volviese de la tierra, y no sería necesariamente una cálida bienvenida, eso seguro. A los veinte minutos llegué donde estaba la casa y me acerqué a la puerta principal, como era de suponer estaba cerrada y menos mal que tenía la llave espada, esa arma que obtuve no se como y que me daba la habilidad de abrir y cerrar cualquier cerradura con ella, era una gran ventaja para cosas como esa. La hice aparecer como siempre hacía y abrí la puerta sin hacer ruido, en medio de la oscuridad busqué las escaleras que subían a la habitación de Raven y entré, le dejé una nota sobre la mesa de manera que le viera en cuanto se despertase y para ello aún quedaban una cuantas horas, todavía era temprano, después de eso fui hacia la puerta y la miré mientras dormía, me dolía tener que irme y decírselo de ese modo, pero si quería acompañar a Maya era lo mejor, además de que tampoco me iba a pasar nada, o eso esperaba por lo menos… Salí de la casa con tanto sigilo como pude y cerré la puerta del mismo modo que la había abierto.

Miré la hora, ya eran las dos menos veinte, y no iba a llegar a donde estaba Maya en veinte minutos, me situé donde estaba y hacia donde tenía que ir y eché a correr dejando atrás la casa, dolido por decirles que me iba de ese modo, pero ya no había tiempo para arrepentimientos, miré en dirección a  donde habíamos quedado y continué corriendo hasta llegar donde me iba a encontrar con Maya, ya llegaba tarde, pero era mejor llegar rápido y no era muy buena idea hacerla esperar. Al fin llegué, avistando no muy lejos a Maya gritándome. –Lo sé, lo siento- Me disculpé cuando ya había llegado frente a ella. Observé a los dos tipos que andaban peparando algo… seguramente lo que nos iba a llevar a la tierra, la miré de nuevo cuando volvía a preguntarme si de verdad quería ir, que aún podía darme media vuelta y volver a la academia, pero no iba a hacerlo, así que asentí cuando me volvió a preguntar y le devolví la sonrisa.- Voy contigo, ya te dije que lo haría, y ya se que haciéndolo me estoy arriesgando a ser expulsado y quizás no volver pero… quiero ir contigo- Le respondí de una vez con tal de asegurarle que iría con ella a la tierra,  ahora solo quedaba esperar a que ella me diera la señal para seguirla, y el viaje habría comenzado…
Ventus
Mensaje por Maya Natsume el Sáb Oct 19, 2013 1:00 am

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

No me extraño para nada la respuesta que me dio Ven…él era de ese modo, no pensaba en el riesgo que corría, tan solo se centraba en el poder ayudar a los demás aun arriesgando su propia vida… Ese niño y su complejo de héroe. Suspire, dibujando una pequeña pero cálida sonrisa en mis labios – Esta bien, luego no quiero lamentaciones – Le advertí dándole la espalda, caminando hasta posicionarme en el centro de esos garabatos, esperando a que Ven se colocara junto a mí. El tipo al que mande callar hace un momento, me hizo la señala que me indicaba que me preparase, que estábamos a punto de ser transportados a la tierra. Mi mano tomo la de Ven por puro reflejo, apretándola con un poco de fuerza. Las posibilidades de volver con vida de ese viaje eran mínimas…pero el premio que obtendría si cumplía con mi misión personal sin duda valía la pena.
Una potente luz me dejo ciega por un segundo, sintiendo como mi cuerpo se volvía ligero como el aire, comenzando a sentir nauseas y ganas de vomitar. Agarraba aun más fuerte la mano de Ven, la cual apenas sentía, era como si casi pudiese traspasarla. Y de pronto oscuridad.

Uhmm…- Abría los ojos lentamente, observando el extraño color ocre del cielo, seguramente a causa de la contaminación. Me incorpore exaltada al no notar la mano de Ven, pero al hacerlo sentía como mi estomago se revolvía, sin poder evitar comenzar a vomitar. Era algo normal, me habían advertido de aquellos efectos secundarios, pero aun así no pensé que fuesen tan desagradables. Además, el aire de aquel lugar apestaba… apenas podía respirar-  Esto es peor de lo que recordaba…- Dije al terminar de vomitar. Comencé a buscar una botella de agua, enjuagándome la boca y escupiendo, para luego verter el agua sobre mi cabeza. No solo olía horrible… el calor era insoportable. Divise a Ven a unos metros – ¿Estas bien? – Pregunte acercándome a él, buscando en mi bolsa otra botella de agua entregándosela- Esto es un maldito infierno…- Mi mirada viajaba por el lugar. No estaba segura de donde nos encontrábamos. Aquello parecía una ciudad abandonada, ya que todas las casas y edificios estaban hechas un autentico asco. Había manchas de sangre secas por todos lados, los huesos superaban en número a las rocas - …menudo asco de lugar…- Saque un mapa de Alemania de mi cartera, colocándolo en el suelo con cuatro piedras sujetando sus esquinas- Veamos…se supone que estamos aquí – Le dije apoyando mi dedo en Munich- Nuestro objetivo es conseguir llegar a Berlín… - Tosí un poco por culpa de aquel maldito aire tan cargado-… como ves, nos espera un buen viaje…  - Volví a guardar el mapa en mi cartera-  Vamos, es mejor que no perdamos mas el tiempo y nos pongamos en marcha – De nuevo volvía a toser, sintiendo un picor en mi garganta- Este lugar es una mierda…

Comencé a caminar hacia el norte, sacando un pequeño diario de mi cartera, leyendo distraída las indicaciones que tenía escritas en él – Uhmm… a las afueras de este lugar encontraremos un vehículo que nos ayudara a movernos más rápido… además de algunas provisiones… - Me quite la chaqueta, atándola a la cintura, hacía demasiado calor para ir con una chaqueta de cuero-  …espero que esos malditos no me hayan estafado, porque si no, estaremos en…- Extendí mi brazo frente a Ven, impidiendo que avanzara al tiempo que me paraba. Había un niño colgado de una de las farolas en medio de la calle. No me quedaba dudas de que se encontraba con vida y en muy mal estado – Ni se te ocurra ir a ayudarlo – Le advertí a Ven al mismo tiempo que escaneaba los edificios a nuestro alrededor con la mirada. Estaba muy claro que ese crío no se había colgado por voluntad propia en ese lugar… y si no lo había hecho él, quedaba aun más claro que alguien lo había hecho. Si mi olfato no estuviese prácticamente atrofiado por culpa del hedor del aire, tal vez podría localizar a los que hicieron eso.


Última edición por Maya Natsume el Dom Abr 19, 2015 11:53 pm, editado 1 vez
Maya Natsume
Mensaje por Ventus el Vie Oct 25, 2013 9:21 am

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Asentí con una sonrisa a su respuesta y le seguí hasta el centro de esos escritos en el suelo, poniéndome a su lado, observé el entorno, pensando que seguramente no vería ese lugar en un tiempo… De golpe sentí la mano de Maya cogiendo a la mía con fuerza, hice lo mismo que ella y agarré la suya con fuerza, una luz blanca nos rodeó, cerré los ojos con fuerza empezando a sentir un fuerte dolor de cabeza y como el suelo desaparecía bajo nuestros pies, me agarré con ambas manos al brazo de Maya, estaba asustado, no sabía lo que pasaba, solo sabía que ya no estábamos en la cúpula, no tenía ni idea de cuantas posibilidades había de salir vivos de esa, pero ya daba igual, estábamos fuera, y no había marcha atrás. Aparecimos de golpe en la tierra, como si algo me golpeara en el pecho salí despedido hasta una pared a unos cuantos metros alejándome de Maya, después me golpeé con la pared y perdí la conciencia por un tiempo.

Abrí de nuevo los ojos y me toqué la cabeza buscando alguna herida, por suerte no había ninguna pero todavía me dolía mucho la cabeza, me levanté apoyándome en una farola y sentí un fuerte mareo en ese mismo momento que me hizo vomitar todo lo que tenía, era asqueroso, pero sería cosa del viaje seguramente, miré al cielo y alrededor, todo era ruinas muerte y sangre, además de que el aire era diferente al de la cúpula, ese era como más pesado, miré a un lado y vi a Maya acercándose a mi, cogí la botella de agua y me quité el mal sabor de la boca, y de paso bebí un poco, luego se la devolví. –Más o menos, me duele un poco la cabeza…- Dejé de apoyarme y me acerqué a ella estando ya un poco mejor, miré el mapa que me estaba enseñando, era claramente Alemania. –Directos a la capital… pongámonos a ello, cuanto más rápido lleguemos mejor- Dije aún algo aturdido por lo de antes.

La seguí por donde iba, supuse que ella conocía el camino, y yo confiaba plenamente en sus decisiones. –Mejor… Yo llevo un poco de todo en la bolsa, medicinas sobretodo…- Comenté distraído cuando de repente sentí el brazo de Maya en mi pecho, impidiéndome pasar de ningún modo. –¿Eh?- No sabia a que se refería con que no fuera a ayudarlo, miré a mi alrededor y vi colgado de la farola a un niño, no entendía que hacía allí pero me daba igual, ese niño estaba en peligro y se le veía en un estado realmente lamentable. –¿Por que no? ¡Está en peligro, tenemos que hacer algo!- Le dije mirándola, no podía dejar que ese chico estuviera allí y yo quedarme de brazos cruzados. Miré de nuevo al chico que estaba colgado. –¡Eh!- más o menos grité intentando llamar su atención, si sabía que estábamos allí seguramente tendríamos más facilidad para ayudarlo,  no sabía porque Maya había dicho eso, pero no quería quedarme de brazos cruzados mientras eso ocurría.
Ventus
Mensaje por Maya Natsume el Vie Nov 29, 2013 6:17 pm

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Asentí repetidas veces, acomodando algunos mechones tras mi oreja, observando y analizando el mapa…había mucho que recorrer y la cosa no era sencilla –Lo importante es pasar desapercibidos… no llamar la atención de nadie– Le dije mirándolo con seriedad- Ven, se que te lo he dicho ya, pero te lo repito…Deja atrás tu complejo de héroe o acabaremos muertos. ¿Te ha quedado claro? ¿O debo repetirlo más veces? – Me sentía un poco tonta al decirle aquello, pues tenía la sensación de que dijese lo que dijese no sería capaz de controlarse si viese alguien en peligro y eso era un problema bastante grande al juzgar por las circunstancias, no podíamos pararnos a ayudar a todo el que lo necesitase, sería perder demasiado tiempo y arriesgarnos demasiado.

Genial, si nos hiciera falta dinero, podríamos vender esas medicinas o cambiarlas por algo, aquí abajo no es algo que abunde demasiado, pero ya sabes, ahórrate decir en voz alta que las tienes y ni se te ocurra mencionarlo si estamos acompañados. Puede que pienses que exagero un poco…pero no…ya te darás cuenta de la clase de lugar que es este – Dije mirando a mi alrededor, cada vez mas sofocada e irritada por el calor…era horrible. Ni mi parte vampiresa y licántropo soportaban demasiado bien las altas temperaturas, aquello era una tortura-

Analizaba con detalle todo a nuestro alrededor, los edificios, las casas, los vehículos, comercios, todo lo que me resultara un buen lugar para esconderse…Maldecía una y otra vez no poder olfatear como era debido el aire, aquello nos ahorraría muchos problemas y no me haría sentir tan insegura – ¡Cállate! – Le grite mostrando mis colmillos reprimiendo las ganas de golpearlo contra el suelo- ¿Que crees que haces gritando de ese modo?¡ Estamos en medio de la nada y hay un niño colgado en una farola! ¿Te crees que es coincidencia? ¡Idiota! – Lo empuje con cierta fuerza, estaba bastante cabreada- Realmente quieres que nos ma...- El sonido de unas cadenas hizo que cortara la frase de golpe, mi instinto me advertía del peligro, pero no era capaz de saber de donde procedía. De repente lo que era un sutil sonido, se convirtió poco a poco en un ruido que no dejaba que fuese capaz de escuchar nada más. El sonido del metal chocando con otro resultaba enervante y confuso. Miraba de un lado a otro nerviosa, estaba claro que nos habían rodeado – ¡Nos vamos! – Tome la mano de Ven, saliendo corriendo o al menos eso era lo que intente, puesto que de repente sentí como algo se enrollaba en mi cuello tirando de mi con fuerza, arrastrándome por la acera. Solté la mano de Ven al ver que lo arrastraba conmigo, intente gritar que se marchara y se pusiera a salvo, pero antes de darme cuenta, la tierra me había tragado…literalmente.

No sé cuánto tiempo estuve inconsciente, ni si quiera recordaba haberme desmayado…todo estaba bastante confuso, sentía como si la cabeza me fuese a explotar y mi visión estaba algo borrosa. Cuando al fin, iba recuperando de nuevo mis sentidos, mi mirada chocaba con la de un grupo de hombres, los cuales me miraban empuñando sus armas sin acercarse demasiado a la jaula…si…estaba dentro de una jaula. Era lo que me faltaba. No había pasado ni un día y ya estaba en una situación tan problemática. Al intentar levantarme me di cuenta de algo…mis piernas no me respondían, cosa que no paso desapercibida para uno de los hombres, quien no dudo de burlarse de mi... a ese sería al primero que degollaría en cuanto me liberase.


Última edición por Maya Natsume el Lun Abr 20, 2015 12:09 am, editado 1 vez
Maya Natsume
Mensaje por Ventus el Jue Mayo 15, 2014 9:49 am

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

El grito de Maya exigiendo que me callase me asustó, no me lo esperaba, la miré sin saber que decir al recibir la regañina, ella tenía toda la razón, y yo me sentía más culpable que nunca en ese preciso instante, cuando me empujó di un par de pasos atrás y la miré aturdido por todo aquello –Lo… Lo siento..- Me disculpé antes de que ella siguiese hablando, el extraño y repentino corte en lo que estaba diciendo me dijo que algo no iba bien, lo que se confirmó con el sonido de las cadenas procedente de algún sitio. –Maya… ¿Qué es eso?- Le pregunté mirando a mi alrededor, el ruido se intensificaba cada vez más, no sabía lo que era aquello por lo que me asustaba aún más. Se dice que el ser humano y cualquier otro ser inteligente tiene miedo por naturaleza de lo desconocido, y en momentos como esos se confirma totalmente aquello, tenía mucho miedo.

-¡Maya! ¡¿Qué es eso?!- Volví a preguntar, todavía más asustado, cuando me cogió de la mano y tiró de mi empezando a correr me tranquilicé mucho, eso me hacía sentir seguro, porque sabía que no estaba solo. El sonido de las cadenas todavía más próximo a nosotros me hizo voltear la cabeza hacia donde estaba ella, encontrándome una escena que no desearía ver, la de la cadena que se oía enrollada alrededor de su cuello. De golpe me soltó y pude ver como abría la boca mientras se iba para atrás, tirada de la cadena y como el suelo la tragaba. Corrí hacia ella antes de que la tragara y cuando llegué ya no había nadie, solo había el suelo igual a como estaba antes, estaba de nuevo solo, y de nuevo tenía miedo, mucho.

Me levanté rápidamente y miré a mi alrededor muy nervioso, todo estaba devastado, no había rastro de vida por ahí, corrí hacia un edificio en el que había una tienda de ropa aparentemente en buen estado y me escondí allí mientras trataba de relajarme. Habían capturado a Maya, no sabía donde estaba, no sabía que le habían hecho, quizás estaba muerta… Sacudí la cabeza tratando de no pensar en ello, asomé la cabeza por el cristal sucio del escaparate y pude ver como alguien se metía en… ¿el suelo? Parecía ser así, estaba algo lejos de donde estábamos Maya y yo antes, decidí esperar antes de fijarme bien.  Cuando hubo pasado un rato cogí algo de ropa de allí por si acaso y salí de la tienda con paso inquieto y nervioso, me acerqué a donde había visto al hombre entrar al suelo, o mejor dicho, al subsuelo, ahí había una tapa de alcantarilla que seguramente llevaba a una red de alcantarillas subterráneas. Miré a mi alrededor y me decidí en un segundo, tenía que encontrar a Maya, y no me importaba el como, pero tenía que hacerlo, levanté la tapa y me metí en las alcantarillas.

Esas alcantarillas eran un lugar realmente oscuro, me apoyé en una pared y saqué un mechero que llevaba en la mochila para iluminar un poco, lo encendí, menos mal que funcionó en ese momento, ya había tenido suficiente mala suerte. Apoyándome en la pared y con la poca luz que me proporcionaba la llama del mechero empecé a caminar por ese laberinto de túneles entrelazados y vacíos con el único objetivo de salvar a Maya de lo que fuera que la había atrapado, esperaba llegar a tiempo, por si no fuera suficiente aquello me asustaba aún  más de lo que ya lo estaba.
Ventus
Mensaje por Maya Natsume el Mar Jun 17, 2014 10:49 pm

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

No sabía cuántas horas habían pasado y aun no recuperaba la movilidad de mis piernas…ni si quiera era capaz de mover mis brazos con total soltura. Miraba de un lado a otro intentando buscar el modo de dar con algo que me ayudase a salir de aquella situación…La falta de poder, sin contar con mis habilidades físicas y venenos, estaba haciéndome bastante daño en ese momento. No era como otros capaces de controlar un elemento con el que poder obtener la llave o atacar desde la jaula…Debía pensar mejor y rápido…No sabía que se proponían aquellos tipos y tampoco quería quedarme para averiguarlo.
Además estaba Ven…me tenía muy preocupada el no saber como estaba, tenía miedo de que llegase a ocurrirle algo. Sorprendentemente…comencé a temer más por su vida que por la mía. Me estaba volviendo demasiado blanda.

Me calme lo suficiente como para examinar aquel lugar mucho mejor. Era una habitación pequeña pero repleta de cosas y gente. Había un pequeño grupo apartado de la jaula, en el extremo de la habitación, donde se encontraban durmiendo un par de mujeres con sus hijos. Los demás eran todos hombres, no demasiado jóvenes pero tampoco ancianos…Que problemático, estaban en las condiciones óptimas para darme problemas.
Un momento… volví rápidamente la mirada al pequeño grupo, mirando con disimulo a los niños y ocultando mi emoción al fijarme en la edad de estos. Allí tenía mi salvación…no podía creer que no hubiese reparado en ellos antes. Lo que me proponía podía ser muy peligroso…nunca lo hacía si no me encontraba en un lugar seguro, pero no tenía más opciones. Debía salir de allí y dar con Ven.
Espere lo suficiente como para que la mayoría se fuese a descansar, quedando solo un par de hombres de guardia. No me gustaba como me miraba uno de ellos y mucho menos el tener que dejar mi cuerpo completamente desprotegido y fácilmente a su alcance…pero como ya mencione con anterioridad…no me quedaban más opciones.

Cerré los ojos concentrándome todo lo que podía, usando la única habilidad que me resultaba practica en ese momento…La posesión. En pocos segundos me encontré entre los brazos de una mujer, observando como mi cuerpo se apoyaba en los barrotes simulando que dormía. Mordí mi labio inferior apartando con cuidado aquellos brazos y echando a un lado las mantas que me cubrían. Bien…la primera parte del plan había salido como esperaba…pero ahora debía salir de allí y buscar a Ven. No creo que fuese tan fácil.

Me levante lentamente rascándome los ojos con ambas manos, como si acabase de desvelarme. No había más puertas que las que daban al pasillo, por lo que suponía que con la excusa de ir al baño serviría para salir de allí…o al menos disimular con algo. Pero para mi sorpresa, ninguno de los guardias se molesto en detenerme, más bien parecían deseosos de que no volviese… Y no era complicado imaginar el porqué… Los niños en un lugar como ese no eran más que una carga.

Me aventure por el lugar temiendo que acabase mas perdida que otra cosa…pero bueno, tenía que arriesgarme, era mejor que quedarme encerrada sin hacer nada. Cuanto más me alejaba del refugio de aquello renegados y cazadores, más oscuro era todo y más complicado se me hacía avanzar. El olor era insoportable…me daban arcadas cada dos por tres. Y el cuerpo que había tomado no era precisamente el mejor. Se trataba de un chico muy joven, bastante delgado y débil…podría jurar que se encontraba enfermo. Realmente aquel no era mi día.

Seguí caminando por el lugar apoyando la mano en la pared, ayudándome de este modo a saber más o menos por donde iba hasta que llegue al punto de no poder mas…Lo poco que había en el estomago de aquel chico lo echaba por la boca, comenzando a marearme un poco y a sentir que el aire me faltaba. Sería mejor que volviese…había sido una mala idea…Con este cuerpo no iba a llegar muy lejos.
Me disponía a retroceder por mis pasos cuando una tenue lucecita aparecía frente a mi…Permanecí unos segundos completamente inmóvil, esperando que no fuese nada peligroso…seria lo que me faltaba.
[/color]
-¿Ve-Ven?...- Abrí los ojos exageradamente cuando este se acerco lo suficiente como para poder reconocerle. ¡Al fin algo de buena suerte!– ¡No me lo puedo creer ! ¡Pensaba que ya no te encontraría nunca! – Exclame de lo mas emocionada corriendo hacía él, para luego percatarme de que no sería capaz de reconocerme…teniendo en cuenta mi nuevo cuerpo era lo más normal- Por si no te has dado cuenta soy Maya…he tenido que tomar este cuerpo para poder ir a buscarte –Por si aun no terminaba de creerme añadí- Deja de mirarme con esos estúpidos e inocentes ojos azules – Dije con una sonrisa-


Última edición por Maya Natsume el Lun Abr 20, 2015 12:13 am, editado 2 veces
Maya Natsume
Mensaje por Ventus el Sáb Sep 13, 2014 9:53 am

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Bien, ya estaba dento de las alcantarllas, aquello estaba oscuro como la noche más cerrada de la historia excepto por mi linterna, que alumbraba mi paso, lo cual no me gustaba nada ya que era como una gran señal diciendo ‘’Eh, mirad, estoy aquí’’, pero de no ser por esa luz no vería absolutamente nada, y muy seguramente los demás también debían llevar luces de un modo u otro.

El lugar era simplemente una alcantarilla antigua, y se notaba, era toda de piedra y el lugar olía fatal, pero trataba de aguantarme todo lo que podía, un pequeño reguero de agua corría por la alcantarilla, no podría identificar lo que llevaba porque no lo vi bien, pero hay cosas que es mejor no saber y esa es una de ellas, levanté la linterna, apuntando al techo, donde vi varias telarañas y tuberías muy seguramente vacías, dudaba mucho que eso pudiera llevar algo ya.

Vi una luz a lo lejos y apagué la linterna en el acto, cogí una tubería oxidada que había visto unos segundo antes y me escondí detrás de una esquina, podría usar mi arma, si, pero no tenía tiempo para invocarla y llamaría demasiado la atención, la tubería me serviría… O eso esperaba al menos, esperé a que el hombre que llevaba la linterna pasase por donde yo estaba y sin pararme a mirar quien era le asesté un fuerte golpe con el segmento de tubería en la nuca, dejándolo inconsciente al segundo.

En cuanto cayó al suelo me puse de rodillas y solté la tubería, examinando rápidamente lo que llevaba encima: Una pistola, un cuchillo, un mechero Zippo y un paquete de tabaco(No iba a fumar, obviamente, pero eso me iba a servir posteriormente.) ; Lo cogí y me lo guardé todo incluidas las pilas de la linterna que llevaba ese vigilante. Eso en teoría era ilegal, pues era robar, pero en la tierra tal como estaba las normas habían dejado de existir. Después de eso empecé a caminar de nuevo por las alcantarillas, con mi linterna en la mano y el miedo de encontrarme a alguien peligroso. Pero debía mantenerme firme, ya había derribado a un tipo, podía hacerlo con otro.

No pasó mucho tiempo hasta que me encontré con un niño, lo vi a lo lejos y me acerqué poco a poco, no parecía peligroso. De repente dijo mi nombre y que no se podía creer verme… ¿Quién era ese niño? No lo conocía de nada -¿Quién…?- antes de que pudiera acabar la pregunta el niño la contestó. Era Maya. ¡Era Maya! ¡La había encontrado! Pero aún no sabía si podía creer del todo que lo era… La frase siguiente me confirmó que sí, podía hacerlo. Me agaché a su altura, pues tenía el cuerpo de un niño -¿Dónde está tu cuerpo? – Pregunté con cierta curiosidad, y una idea me vino a la cabeza. –Guíame hasta donde está, por favor, tengo una idea que si sale bien nos hará salir de aquí.- Le dije, con una sonrisa.

La idea consistía en usar un tipo de magia sobre la que había estado leyendo desde hacia un tiempo, consistía en magia rúnica y con pentáculos, no era magia oscura ni nada por el estilo, tan solo era un tipo de magia antigua, más enrevesada, pero más efectiva en  más de una ocasión, comúnmente es asociado a las Wiccas, una religión neopagana, pero realmente este tipo de magia es la fuente de una magia antigua poderosa pero complicada. Y si lo hacía bien, podíamos salir de allí y continuar nuestro viaje sanos y salvos… O casi.
Ventus
Mensaje por Maya Natsume el Lun Nov 03, 2014 3:14 pm

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Lo mire con detalles, buscando alguna herida o cosa parecida, sintiéndome realmente aliviada al ver que se encontraba perfectamente…mucho mejor que yo, eso podía asegurarlo. Al escuchar su pregunta, fruncí el ceño de lo más molesta, emitiendo una especie de gruñido, pues con ese cuerpo, todo resultaba diferente – Lo tienen esos imbéciles…los que nos atacaron de repente – Repentinamente golpeaba su estomago con el puño cerrado, con bastante poca fuerza, llegando a hacerme más daño que él- Joder, vaya nube de cuerpo – Decía moviendo la mano de un lado a otra, sintiendo la muñeca algo dolorida…Lo que faltaba ahora era lesionarme- Estamos en este problema por tu culpa, te dije que dejaras tu estúpido sentimiento de héroe en la cúpula…- La alegría que mostré al verlo, rápidamente se volvió ira- Ahora esos idiotas tienen mi cuerpo, yo estoy en el de este niño enfermo y resultara de lo más complicado recuperarlo … - Me gire fulminándolo con la mirada – En serio, tienes suerte que no tenga mi cuerpo o ahora mismo te hubiese dado una paliza…- Suspire pesadamente, recostándome en la pared de aquel maloliente túnel. Al fin y al cabo estábamos en las cloacas. Cerré los ojos por un momento, buscando relajarme y recuperar energías… No comprendía como alguien podía sobrevivir con este cuerpo…Tan débil e inútil… Con solo correr un poco ya estaba agotada. Nunca había deseado tanto tener mi cuerpo de vuelta.

Gire el rostro en su dirección, viéndole con cierto escepticismo-….espero que salga bien – Estaba claro que no confiaba del todo, no porque pensara que fuese a traicionarme, si no porque era un chico tan emocional e impulsivo, que temía que algo inesperado ocurriese y nos desviásemos por completo de nuestro principal objetivo. Recuperar mi cuerpo.

Me erguí estirando los brazos y la espalda, haciendo tronar los huesos. Quería poder sacar el mayor partido de aquel cuerpo, que estaba claro que no sería mucho- Tienen un escondite al final del túnel, no está demasiado lejos…creo…la verdad, no recuerdo bien ni lo que ande para llegar hasta aquí – Hice un movimiento con la cabeza, indicándole que me siguiese, para luego comenzar a andar con cuidado, volviendo a apoyar la mano sobre la pared para orientarme mejor- No uses la linterna por nada… - Le advertí bajando la voz- Nos capturarían antes de darnos tiempo a reaccionar…fue gracias a esa luz que pude dar contigo – Por mi tono de voz casi podría parecer que le estuviese regañando, algo que sería erróneo, sencillamente quería que se diese cuenta de algunos fallos que cometía al moverse por lugares como aquellos…Aunque si no llegase a ser por esa luz, no hubiese dado con él, por lo que esta vez le estaba más agradecida que molesta.

El resto del camino intente mantenerme completamente en silencio…cualquier ruido podría alertar a nuestro enemigos y aquello era algo que obviamente no nos convenía. No tardamos demasiado en divisar una fuente de luz, siendo esta el escondite de los cazadores. Podíamos escuchar perfectamente algunas risas y comentarios subiditos de tono. Eso no me hizo pensar nada bueno. Retrocedí un par de pasos, chocando de espaldas contra el pecho de Ven- Iré a echar un vistazo…- Le susurre pegada a él- Ven, lo más importante es recuperar mi cuerpo…si salgo herida con este, no importa…podré volver al mío antes de morir…pero si no lo consigo y muero antes de volver a mi cuerpo…sencillamente huye, sal de aquí sin mirar atrás – Había que cubrir todas las posibilidades y aquello podría ser una de las peores, por lo que quería que estuviese preparado.

Me separé de él, acercándome a la entrada del escondite, asomando con mucho cuidado la cabeza mirando lo que ocurría. Era lo que temía, aquellos cabrones habían tomado mi cuerpo y se divertían con él como si fuese una especie de muñeca…Los mataría…no tendría ni una pizca de compasión con ellos…los degollaría uno por uno.
Retrocediendo de nuevo, volvía junto a Ven, mostrándole una expresión de lo mas sádica y sombría- Cuando quieras…
Maya Natsume
Mensaje por Ventus el Sáb Nov 08, 2014 5:23 pm

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Estaba a punto de volver a preguntar donde estaba su cuerpo, quería saber la respuesta. ¿Y si se terminaba el tiempo? ¿Y si llegábamos tarde? ¿Y si...? No. Debía tranquilizarme... Pero no podía... Cuandó oí que los que la capturaron tenían su cuerpo tampoco me tranquilicé mucho, le podían estar haciendo de todo... Teníamos que actuar rápido, pero yo no sabia como actuar y la intranquilidad se apoderaba de mí. Prácticamente no noté el puñetazo, aquel cuerpo que ella llevaba era todavía más frágil y débil de lo que creía, y muy seguramente estaba enfermo. Aunque estuviera en el cuerpo de un niño la mirada de ira que me dirigió al echarme la bronca dio el mismo efecto o uno parecido -Lo se... lo siento, a partir de ahora dejaré eso mientras estemos en la tierra...- Me disculpé y la miré de repente al oir la amenaza, esperaba que estuviera menos enfadada al conseguir su cuerpo... Porque tenía mucha pinta de ir en serio.

La empecé a seguir por el túnel, aún con la linterna y asentí. -Yo también...- Decía eso por el simple hecho de que era poco probable que eso funcionase... Iba a necesitar mucha suerte. Pero preferí no comentárselo, sería mejor de ese modo. Mientras seguíamos avanzando paraba extrema atención a sus palabras, no quería dejarme ni un detalle sin ver, absolutamente nada, quería que aquello saliese bien, de lo contrario... No quería ni imaginar que podía pasar. Me sobresalté un poco al oír lo de la linterna, cosa que me hizo apagarla al momento. -De acuerdo, llevaré más cuidado...- Dije bajando un poco el tono de voz, tampoco quería ser oído de ninguna manera, y si podia evitarlo lo haría.

El resto del camino lo hice en completo silencio ya que ella no dijo tampoco ni una palabra, de mientras iba pensando en que podía hacer y cómo, pues realmente lo que tenía hasta ese momento era vagamente una simple idea. Se empezaban a oír voces no muy lejos, traté de escuchar lo que decían, pero no pude hacerlo al notar de repente el cuerpo infantil que Maya habia tomado chocando contra mi. Lo cogí de los hombros y la miré. Su petición me mantuvo en silencio durante unos segundos, no supe que responder a eso, pero finalmente terminé por aceptarlo. -Si...-

Mientras ella se fue a ver la situación cogí la bolsa y saqué de esta unas cuantas tizas, sé que no era lo mejor, pero serviría... O eso esperaba. Recordé rápidamente las runas y me hice un esquema mental de como debía escribirlas para hacerlo correctamente, pues aún era muy novato en aquello. Me ahorré el pentáculo y dibujé en ambas paredes del tunel la siguiente secuencia de runas: Cen, proviniente del futhark anglosajón, la antorcha. Thurs, del futhark antiguo, ''gigante''. Y por último, pero no menos importante (Pues todas eran importantes por igual) Reith, del futhark antiguo, viaje. La primera traería la llama, la segunda la haría grande y la tercera movería llama. Cuando ella volvió asentí, sin mirarla, pues estaba bastante concentrado en eso para no fallar. -Falta poco...- Dije para ella y para mi mismo, acto seguido pronuncié el conjuro, poniendo ''return'' como palabra que serviría para activar el conjuro, ya casi estaba, sólo necesitaba que vinieran a la trampa y luego acabar con los que faltaran.

Saqué el paquete de tabaco de la bolsa y un mechero. Ocultándome de aquellos tipos encendí la caja y la dejé en el suelo, entre las dos series de símbolos escritos en tiza. Y esperé a que vinieran y olieran el humo, de ese modo vendrían a la trampa. Mientras esperaba cree en cada una de mis manos corrientes de viento, preparadas para llevar la gigante llama hacia los que quedaran dentro, sin dañar a Maya. Escuché como más de uno tosía por el humo y decía que iría a investigar que era, debían de ser unos tres... -Prepárate para cambiar de cuerpo...- Le pedí a Maya mientras me preparaba... 3... 2... 1... Y ya estaban encima del paquete. -¡Return!- Exclamé y un segundo más tarde unas enormes llamas salieron de la pared hacia ellos, le hice una seña a Maya para que cambiara de cuerpo y luego empecé a mover las llamas -¡Rápido, saca tu cuerpo de ahí!- Le advertí dándole el tiempo necesario para escapar. Ahora los dados estaban echados, todo estaba en manos de la suerte.
Ventus
Mensaje por Contenido patrocinado

Re: La desgracia de los malditos ( Ventus - Maya )

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares