» Ultimam Voluntatem [Élite]
Miér Ago 24, 2016 9:44 am por Invitado

» Hola a todos :3
Dom Ago 07, 2016 3:23 pm por Dark Wolf

» Reglamento {Leer y firmar} Obligatorio
Sáb Ago 06, 2016 11:48 pm por Dark Wolf

» Hola a todos.
Sáb Ago 06, 2016 7:46 pm por Dark Wolf

» CHECK♚MATE [Monochrome School RPG Yaoi+18] - Cambio de botón [Élite]
Sáb Ago 06, 2016 12:39 pm por Invitado

» [ID] Patchouli Knowledge// Espia
Vie Ago 05, 2016 1:54 am por Patchouli Knowledge

» Ephemeral | Afiliación Élite |
Jue Ago 04, 2016 11:35 am por Invitado

» Inert ❤ Love. Rol Amo x Androide [NORMAL]
Miér Ago 03, 2016 7:33 pm por Invitado

» RE APERTURA INB (NORMAL)
Sáb Jul 30, 2016 7:55 pm por Invitado

» Protego Horriblis || Petición Cambio de Botón || [Elite]
Sáb Jul 30, 2016 4:57 pm por Invitado

» Tartarus - Élite
Vie Jul 29, 2016 4:38 pm por Invitado

» Cromulent University - Hetero/Yaoi/Yuri [Élite]
Miér Jul 27, 2016 11:36 am por Invitado

» ¿Se encontrará Mona Lisa? - [Priv. Reim Bush]
Mar Jul 26, 2016 9:22 pm por Reim Bush

» Heta-rol [Confirmación Élite]
Lun Jul 25, 2016 10:41 pm por Invitado

» Beyond the stars - CAMBIO DE BOTÓN - NORMAL
Lun Jul 25, 2016 3:36 pm por Invitado


Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Jaeger Köenig el Sáb Dic 20, 2014 11:40 am

La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Sector D-32, hacía un día normal, como casi todas las veces que no pasaran gentecilla por ahí, gente que colapsara el delicado equilibrio de la madre natura. Aquel sector era habitable, no como otros, pero contaba con la desventaja de sus moradores, tales como cazadores, renegados, titanes y habitantes casuales. Como cualquier mañana, aquella zona se encontraba extrañamente serena, sin indicios de guerra ni sospechas. Sin embargo, es conocido el dicho de ''la calma que precede a la tormenta''. Pronto, aquel mago de cabello morado lo comprobaría...

En los últimos meses, no conseguía dormir bien, bien sea porque no daba con lugares seguros, o porque trasnochaba, pero la razón principal radicaba en sus pesadillas. Siniestros sueños escudriñaban en sus pensamientos cada vez que intentaba echar una sencilla siesta. ¿Por qué pasaba eso? Y resultó que aquella mañana, las cosas no habían hecho más que complicarse.

''Parte de mí...'', se repetía las voces en forma de ecos, a la vez que aparecían imágenes dantescas, persiguiéndole algo indefinido. Estaba huyendo, pero vivía encerrado en una jaula. ¿De qué servía? ¿Estaba siendo el ratón del juego, cuyo gato simplemente se divertía?
''Eres parte de mi... Me perteneces...'', no cesaba eso, su cuerpo se revolvió un poco, aferrándose más fuerte a su espada mágica, su fiel compañía desde hacía más de un año. Sudaba levemente por la cabeza, negándose como si sirviera de algo. ''No'', quería gritarlo, pero estaba soñando. Parece que no había manera de escapar de la pesadilla.
''Abandona, ya poseí tu libertad...'', no obstante, la voluntad del mago se oponía. Se negaba a creer que estaba esclavizado, a que estaban utilizándole cual herramienta de trabajo. Y de repente, por el horizonte del este, los primeros rayos de luz iluminaron, a pesar de estar el cielo cubierto por unas grisáceas y regordetas nubes.Aquella luz iluminó las pequeñas ruinas, quizás una antigua aldea destruida, llegando hasta el mismísimo rostro de Jaeger.

Gracias a ello, consiguió entreabrir sus ojos, liberándose aparentemente de la pesadilla. Al moverse un poco, dio una leve patada a una piedrecita, la cual rebotó unas pocas veces en el suelo. Un extraño gruñido y ciertas pisadas le alertaron de que había salido de una pesadilla para caer en otra. Agarró su arma y se impulsó hacia delante con todas sus fuerzas.
La pared sobre la que se apoyaba reventó de un modo brutal, mezclada con una especie de gutural quejido de alguien no muy humano. La nube de polvo levantada, pronto fue deshaciéndose, descubriéndose a una enorme criatura de aspecto grotesco y hostil, armada y aparentemente sin dotes de diplomacia.

Aquel temible Titán mediría unos cuatro o cinco metros de altura. Mirándolo por el lado positivo, aquel mastodonte ayudó al mago de ojos celestes a levantarse, quien se incorporó enseguida, encarándose al rival con la espada ya empuñada en una mano:

-Genial...- Masculló con tono de disgusto, centrándose en los movimientos de aquel monstruo, el cual soltó un abominable alarido que se propagaría por buena parte del área, dispuesto a acabar con el mago Jaeger. No se especializaba en el uno contra uno, así que no lo tendría nada fácil sin ayuda.

Spoiler:


Link:
http://1.bp.blogspot.com/-_ffiEdoiZrM/TliTiWoT8JI/AAAAAAAAATA/fuWqSDSwqL4/s1600/Klompa.jpg

Físico:
Klompa - Prince of Persia


Última edición por Jaeger Köenig el Jue Mar 05, 2015 11:32 am, editado 2 veces


Hoja de personaje
Nivel:
5/25  (5/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima2
◘ Fuerza1
⌂ Resistencia2
♦ Destreza
avatar
Jaeger Köenig
Mensaje por Ahri~ el Mar Dic 23, 2014 3:46 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Una rama y un par de frutos secos había sido lo que la joven zorro había encontrado para comer aquél día, la pereza y las nulas ganas de seguir buscando la obligaron a terminar por acostarse bajo uno de los troncos secos del lugar, un poco de sombra y echada sobre aquel árido suelo sus colas se volvieron una suave cama que le daban comodidad. Sus orejas siempre erguidas la mantenían alerta en caso de ser necesario, las condiciones del sector no eran las más propicias para darse el lujo de permitir el sueño  le ganara, bostezó y se estiró hasta aquel momento que un resonante alarido lastimó sus oídos, se levantó asustada y volteó a todas partes buscando el causante de tan desagradable sonido. Olfateó, un aroma algo “putrefacto” llegó a la pelinegra, comenzó a caminar entre matorrales y arbustos secos escondiéndose de cualquier ser. Se abrió paso entre pequeñas ramas apiladas entre dos árboles, frente a ella, un ser parecido a un humano de violáceos cabellos se encontraba ante el que parecía era el emisor de tan horrendo aroma. Se quedó en silencio, meneando sus colas de un lado a otro buscaba detalles en aquella escena, quizá eran compañeros que peleaban, quizá una pelea de supervivencia, o un mero juego entre ambos. Alzó sus orejas atenta, expectante, lista para actuar en su propia defensa si era necesario.

No podía negar que el interés en aquel hombre era bastante, tenía una forma humana pero no tenía el aroma de uno. Ladeó el rostro y dejó caer todas sus colas en el suelo dejando de tomarle importancia a aquel peligroso titán. Relamió sus labios y sonrió, su gusto el apreciar a los humanos era su más grande debilidad. Transcurrieron unos segundos antes de que recordara no estaban solos, su rostro se ladeó notando a aquel ser nuevamente el cual parecía se había dado cuenta de la presencia de la zorro. Se puso lentamente de pie tratando de esconderse en uno de los árboles pero una de sus colas traicioneras movió una rama haciendo las demás calleran y crujieran delatándola por completo, corrió tras asustarse buscando esconderse tras otro árbol pero aquel titán lanzó un tronco cayendo frente a esta impidiéndole el paso, nuevamente aquel bramido por parte del “monstruo” incomodó a la joven viéndose envuelta ahora entre un ser que parecía un humano y un monstruo loco que quería comérsela… Vaya suerte. La joven maga simplemente observó de soslayo al que ahora se volvería su compañero o su enemigo… -Tche...-


Última edición por Ahri~ el Mar Ene 06, 2015 4:45 pm, editado 1 vez


Hoja de personaje
Nivel:
6/25  (6/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima0
◘ Fuerza3
⌂ Resistencia3
♦ Destreza
avatar
Ahri~
Mensaje por Jaeger Köenig el Mar Dic 23, 2014 4:51 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Aquella mole de carne le superaba tanto en talla como en resistencia y fuerza físicas, no sería apropiado un combate cuerpo a cuerpo, pues el pelimorado se arriesgaba a morir aplastado. Más valía maña que fuerza, en momentos como esos. No obstante, a pesar de la tensa situación, se presentó un tercer y particular elemento en el campo de batalla, el cual llamó la atención del titán. ¿Otro enemigo más? Sí que amaneció bien para Jaeger...

Por muy limitada que tuviera la inteligencia, ese monstruo no dejaba de suponer un peligro para él... o ambos. Aquella espada, aquellas armaduras, aquel modo de detectar a otro ser más... Sin embargo, tenía otra razón por la que preocuparse: aquella nueva figura, parecida al de una diosa que casualmente apareció por allí. Si se iba a mantener al margen, lo aceptaría, pero por lo pronto, había que organizarse. En el ajedrez, los peones suelen ser los primeros en atacar, así que primero se encargaría del gladiador gigante. En el momento en el que intercambió miradas furtivas con aquella desconocida morena, le preguntó alto y claro:

-¡¿Puedes entenderme?!- Quería asegurarse de que podían establecer alguna clase de comunicación, con la intención de coordinar algo para salir vivos los dos de ahí. Por desgracia, aquel enorme ser quiso participar en la conversación y nada mejor que levantar su arma curvada hacia delante para terminar con la vida del mago. Éste rápidamente se movió en lateral para evitar el mortal tajo descendente, cayendo el arma del rival sobre el suelo y marcando la silueta del arma en esa zona. Sin tiempo para tonterías, Jaeger se lanzó hacia las piernas del gigante, sin aparentemente siquiera pensárselo.

No dudó a la hora de practicar varios cortes en ambas piernas del enemigo, moviéndose con toda la presteza posible y retirándose atrás del enemigo en carrera. El daño no fue gran cosa, de hecho, solo enfureció más al titán, el cual se giró repentinamente, con la palma abierta, propinando un bruto manotazo que mandó a al mago a volar por los aires. Éste rodó por el suelo, aparte de perder su espada y retorcerse en el suelo, víctima de un temporal aturdimiento. El golpe no había sido muy fuerte, por suerte, le permitiría seguir luchando, pero debía ser más precavido. Su cuerpo no se alejaba de la complexión humana, puesto que la magia sólo le brindaba algunos trucos, útiles pero no milagrosos.

Como si pretendiera organizarse, el titán dejó momentánemente al pelimorado que había golpeado, para centrarse en combatir a aquella joven de cabello moreno. Y sin más preámbulo, cargó contra ella, en tanto que el mago recobraba el sentido. El combate no había hecho más que empezar, pero uno de los tres estaba fuera de sí, no reconocía enemigos ni aliados.
Es posible que un ''dos contra uno'' resolviese la delicada balanza.


Última edición por Jaeger Köenig el Miér Ene 21, 2015 5:28 am, editado 1 vez


Hoja de personaje
Nivel:
5/25  (5/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima2
◘ Fuerza1
⌂ Resistencia2
♦ Destreza
avatar
Jaeger Köenig
Mensaje por Ahri~ el Mar Ene 06, 2015 4:35 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Movió sus orejas en cuanto notó aquel hombre había apenas abierto sus labios para emanar cualquier palabra, asintió frunciendo el ceño, no era necesario le gritara, podía escuchar perfectamente ¿Quién demonios se creía aquel ser? Bufó por lo bajo y giró su mirada hacia aquel enorme monton de carne, la primera reacción de la joven maga fue correr hacia el pelimorado para buscar evitar cualquier agresión que terminara de mala manera pero al ver las reacciones de él era más que claro no era un simple humano. Retrocedió un par de pasos y ante sus pies, el mango del arma  terminó asentado, poco más y le caía encima.

Levantó más sus orejas siguiendo siempre al de forma humana viendo como este era golpeado cual mosca, no pudo siquiera gritarle para que tuviese de menos algo de pericia o esquivara tan brutal ataque pero la poca tranquilidad que le quedaba fue robada sintiendo la mirada del Titán sobre ella, meneó sus colas retrocediendo un par de pasos, como si fuese un vil bicho, aquel enorme esperpento con su puño quiso aplastarla, ágil y propia movilidad cual zorro saltó para evitar tal golpe, más siendo repentino y algo entumida calló mal, de costado, quedando tendida en el piso; El titán aprovechándose de ello la tomó por una pierna, alzándola y meneándola cual muñeca de trapo, se encorvaba, gritaba y se retorcía como si de una damisela en aprietos se tratase pidiendo ser liberada. La mano libre del titán tomó sus colas tirando de ellas un poco, un grito de dolor vino por parte de la maga, furiosa, asustada y nada contenta concentró todo su maná en su mano derecha, no se midió, ni siquiera lo pensó, gruñó enseñando sus colmillos y con toda la intención de matar lanzó aquella poderosa esfera de energía hacia uno de los ojos del monstruo el cual impactó certero haciéndole perder tal órgano. Soltó a la morena, ésta, calló en totalidad sin amortiguar su golpe; Jadeante, se puso de pie acariciando la base de sus colas, dolía, demasiado…

Vio de reojo, el pelimorado parecía tomar conciencia tras brutal golpe, le asintió, era más que obvio que no necesitaría palabras para comunicarse con él, sus orbes se volvieron violetas mientras poco a poco concentraba lo poco que le quedaba en sus pies y manos, corrió hacia el titán sin dar tregua a que se recuperara tras tal agresión por parte de ella, una nueva esfera de energía se había formado en su mano pero más pequeña que la otra,  no le quedaba nada de energía ya, brincó y con ayuda de ambas manos impactó la otra esfera en el pecho de tan aterrador ser buscando impactar directo al corazón, no supo más de sí tras ese golpe, el aliento se le fue, la energía que la rodeaba desapareció cual ventisca y nuevamente su cuerpo ya sin conciencia se dejó caer víctima del cansancio, la poca comida y el exceso de fuerza ejercida, a merced del viento sólo rogaba porque aquel ser muriera para no ser lastimada.


Hoja de personaje
Nivel:
6/25  (6/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima0
◘ Fuerza3
⌂ Resistencia3
♦ Destreza
avatar
Ahri~
Mensaje por Jaeger Köenig el Jue Ene 08, 2015 11:33 am

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Mientras se recuperaba del desmedido golpe, apenas consiguió prestar atención de cómo transcurría la pelea por parte de os otros dos contendientes. Si no fuera por la morena desconocida, el joven sería un blanco fácil para el monstruo que alborotaba aquel lugar, puesto que necesitó un breve momento para volver a ponerse en pié. Al parecer, el titán le dejó en un aparte pues tenía otro serio problema que afrontar. ¡No había tiempo que perder! Como todo buen mago que se precie, no lucharía sin su ''varita''. Rápidamente rastreó con la mirada el terreno, encontrádose la espada a menos de diez zancadas de su posición.

Tan pronto como empuñó su arma personal, un horrendo bramido se oyó por todo el ambiente. Se giró hacia él, preguntándose qué pasaba. Las pupilas del mago se contrajeron ante la tensa situación: la joven había sido atrapada por el gigante, con uno de los ojos totalmente inhabilitado. ¡Tenía que actuar de inmediato! Sin imaginarse lo peor, partió con urgencia al encuentro bélico, con la intención de asistir a aquella mujer de múltiples colas. No podía emplear en esos momentos sus ataques a distancia, corría cierto riesgo de alcanzar a la morena. Tal vez funcionase la idea de llamarle la atención a ese bicho de mala uva...

Después de su segundo ataque, la morena parecía quedar fuera de combate, no sin antes herir seriamente al enemigo. La primera bola de energía arrasó con el ojo y quebró parte del casco que servía de armadura, haciendo que el titán entre en furia y ataque con más brutalidad y menos precisión. El dolor afectaba hasta al ser más insensible, nos daba vida, además de quitárnosla. ¿Era un extraño sentimiento o un sencillo aviso del sistema nervioso para decirnos que algo no va bien? La segunda ofensiva hirió el pecho del abominable ser con vestimenta de gladiador, perdiendo importantes cantidades de sangre.

Los siguientes segundos pasaron a la velocidad de la luz.
Su enorme brazo levantando el arma y la voz contra la supuesta víctima... El rojizo y estridente rayo láser cruzando el ambiente, acertando de lleno en la espalda, a la altura del corazón... Mucha más sangre salpicando las cercanías y el gran arma cayendo al suelo. Y un alarido casi ensordecedor. Ella dañó por delante y él remató por detrás.

El moribundo ser parecía una fuente carmesí, brotando sangre por el ojo, la boca y el cuerpo. Perdía fuerzas gradualmente, pues ya no pudo soportar el peso de la espada, dejándola caer al piso. Y mientras intentaba inútilmente aferrarse a la vida, el pelimorado pasó corriendo entre sus piernas. ¿Su objetivo? Llevarse a la morena de aquel campo de batalla. Tenía que agradecérselo de alguna forma.

Hincándose sus rodillas en el suelo, el titán perdía más y más sangrey finalmente, su poderoso cuerpo se derrumbó en el suelo. Jaeger no se molestó en mirar atrás conforme se llevaba en brazos a la morena, la cual parecía desmayada, ya que no le respondía. Una vez en lugar seguro, escondidos entre la frondosidad de un pequeño bosque y cerca de un río. Apoyó con cuidado el cuerpo femenino sobre un tronco, arropándola con la gabardina que solía llevar de costumbre, esperando que se despertase.

Le tomó el pulso, tocando el cuello ajeno con los dedos corazón e índice y procedió a curarla con sus habilidades. Quizás pudiera sanar alguna magulladura... La calma se apoderó de los alrededores, por el momento. Él también estaba algo agotado, pronto necesitarian abastecerse de agua y alimentos. Vivir en la tierra no era nada fácil.


Hoja de personaje
Nivel:
5/25  (5/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima2
◘ Fuerza1
⌂ Resistencia2
♦ Destreza
avatar
Jaeger Köenig
Mensaje por Ahri~ el Vie Ene 30, 2015 1:26 am

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

¿Qué había pasado? La joven vulpina no tenía noción de lo que había pasado, su cuerpo temblaba, le pesaba, parecía había sido abatida por miles de enemigos... En cuanto pudo tomó una bocanada de aliento como si volviese a la vida, levantó su pecho estando recostada en el piso sentándose de golpe. Con su mirada buscaba al asqueroso ser, parecía que todo había terminado... Asustada buscaba con su mirada cualquier cosa, hasta que ante ella el rostro de aquel hombre de violáceos cabellos. Antes de poder decir algo encorvó su cuerpo abrazando su vientre, dolía, dolía demasiado, se había sobre exigido y todo por culpa de aquel estúpido titán. Entre suaves jadeos ella misma comenzaba a sanar sus heridas internas, sus manos se envolvieron en una suave aura verde haciendo que el dolor se aplacara .

Levantó sus orejas y observó de reojo a aquel hombre, entrecerró su mirada viéndole con ternura. -no eres humano...- Susurró tras todo lo que había visto. -Al final.. ¿Qué pasó?- No terminaba de comprender en sí la situación, lo último ella recordaba había lastimado a aquel ser, entonces por lógica el ahora su compañero había terminado con aquella bola de carne o la había ayudado a escapar. Llevó una de sus manos a su cabeza, también se había golpeado ahí, todo el cuerpo, todo el maldito cuerpo le dolía.


En lo que recibía respuesta lentamente trató de ponerse de pie a lo que torpemente se balanceaba. Levantó su rostro y seguido volvió a ver al contrario. -Pareces un humano...- Insistió, aquel amor, aquella afición y curiosidad a los humanos la delataba por completo. Movió un poco sus colas las cuales parecían sin nada de energía. -¿Quién eres?¿Por qué esa cosa te perseguía?- Una tras otra lanzaba aquellas preguntas, la verdad es que solo quería irse de ahí, descansar, comer algo, recuperar su energía. Dio un pequeño paso sintiendo sus piernas temblaban temiendo traicioneras terminaran por tumbarla. Somnolienta se giró quedando ante aquel hombre. -Supongo no permitiste me hirieran más... Gracias..- Susurró regalándole una sonrisa. -Me llamo Ahri. Dime...- Bajó un poco sus orejas algo avergonzada desviando su mirada
-¿Tienes algo de comida? Aquella pelea me dejó sin nada de energía... Necesito descansar...-
Volvió a verle algo preocupada -¿Tú? ¿Estás bien?- Cuestionó algo inquieta levantando su mano y tomando la mejilla de aquel chico


Hoja de personaje
Nivel:
6/25  (6/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima0
◘ Fuerza3
⌂ Resistencia3
♦ Destreza
avatar
Ahri~
Mensaje por Jaeger Köenig el Vie Ene 30, 2015 3:29 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Aquella mañana seguía nublada, amenazante con lluvia o nieve, pero el viento no estaba embravecido. La brisa sonaba en forma de murmullo. El enorme y sangriento cuerpo sin vida era la diana perfecta para carroñeros y demás bestias que aprovechaban los cadáveres. La carne del titán sería todo un festín para ellos. Si se quedaban por mucho tiempo, seguramente otros bichos, de menor tamaño pero numerosos, se acercarían a husmear y seguidamente, devorar el desperidicio y lo que hubiera cerca. El mago hizo bien en alejarse, mas descartando la idea de que ya estuvieran a salvo por esos lares. Simplemente mantenían una indefinida tregua con los siguientes peligros. El factor del tiempo juzgaría la seguridad de ambos...

La morena, con los ojos cerrados y con el cuerpo supuestamente temblando, se veía tan indefensa en esos instantes.¿Y si él hubiera huido del combate? Se habría ahorrado unas cuantas molestias, pero... Ella se atrevió a entrometerse en el duelo a muerte. Ella fue la responsable de alterar el equilibrio del combate. Ella mantuvo a raya al titán mientras el chico se recuperaba. Ella le ayudó a sobrevivir, a salvarse de peores heridas, de la muerte... Con tanto pensamiento, puede que exagerase, pero ya que se encontraban algo agotados, no le importaría pasar el día con aquella fémina. Resopló con alivio al notar que ella estaba consciente. La desconocida tenía unos ojos dorados increíbles, o eso le pareció.

Aquel aura verde no le sorprendió, puesto que habían tenido previamente contacto y Jaeger se sintió capacitado para transferirle poder mágico a su antojo. Lo que ignoraba era la clase de elemento a la que pertenecía, sus datos, sus habilidades y su raza. Había leído acerca de kyuubis, una clase de poderosos demonios de aspecto zorruno... y ella poseía ciertos rasgos. En cuanto cruzaron miradas, iba a preguntar qué tal se encontraba. Ella se adelantó en las palabras, así que calló y se quedó hincado de rodillas, a un lado de la morena:

-Mago nací, mago moriré- Con esa sentencia, probablemente quedaría claro a qué raza pertenecía. No especificaría más debido a que solía mantener en secreto sus técnicas de magia, para evitar las posibles desventajas o que encontraran el modo de contrarrestar sus poderes -Malheriste al titán, yo dí el toque de gracia.

Resumió, observando entre tanto el rostro de la morena con cierta curiosidad. Ahora no se pondría a explicar paso a paso el desarrollo del combate, no había tiempo y ella ya estaba levantándose. Como si la imitara, se incorporó también, pretendiendo servirle de apoyo:

-Deberíamos descansar, ha sido una mañana algo caótica- Le sugirió que se acomodara en el pelimorado, si es que tenía problemas para andar, divagando la idea de cargarla sobre su espalda. La morena era ligera de peso, al menos, para los fibrosos brazos del chico. Volvió a ser asaltado a interrogativas, quedándose estático, analizando los pasos de ella:

-Jaeger, Köenig- Dando a conocer su nombre y apellido, se agachó para recoger su largo y oscuro abrigo, vistiéndolo de nuevo para no pasar frío. Cruzándose de brazos, le volvió a contestar con el mismo y sereno tono en el habla -Esa cosa me atacaría por hambre, porque me consideraría un intruso en su territorio, por instinto asesino o porque simplemente estaría de mal humor, ignoro los motivos.

Después de todo, el alineamiento de cada uno acababa creando diferencias, tensiones y hasta violencia. Aparte, había muchas criaturas agresivas por los sectores, así que no había nada de extraño en ser atacado a traición, ya sea para servir de alimento o para otros propósitos. La ley del más fuerte regía en cada rincón de la tierra.

-Mi organismo no deja de ser humano, soy consciente de mis limitaciones físicas- Le aclaró y acto seguido, oyó aquellas cuatro letras que presentaba como nombre. Inclinó su cabeza adelante, a modo de breve reverencia y volvió a mirarla con un semblante más afable -Gracias por ayudarme a vencer, Ahri.

Luego de ser informado, pensó en silencio, contemplando el suelo.
-Hay un río cerca, tal vez encontremos frutos de árboles o podamos atracar algo... o a alguien- Barajaba posibilidades desde una perspectiva objetiva, aunque la cacería no se le daba bien ya que obtenía la comida bien por efectivo o bien, por metódos poco ortodoxos.

-No te preocupes, he aguantado palizas peores- No quería tenerla preocupada, así que no le tomó mucha importancia a sus magulladuras. No tardaría en dejar de dolerle aquel manotazo recibido, podía soportar el dolor hasta cierto extremo.

A sabiendas de que necesitaban reponer fuerzas, se colocó de espaldas delante de ella, señalando con el pulgar extendido y el puño cerrado que se montase en él, con la intención de que posteriormente la joven se encontrase en mejores condiciones de moverse por sí sola.


Hoja de personaje
Nivel:
5/25  (5/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima2
◘ Fuerza1
⌂ Resistencia2
♦ Destreza
avatar
Jaeger Köenig
Mensaje por Ahri~ el Mar Feb 24, 2015 1:14 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Sus orejas se levantaron al escuchar aquella respuesta.  ¿”Mago”? hacía tantos años que no conocía a otro ser con esas características que en ella la inquietud aumentó de sobremanera. Entrecerró su mirada y ladeó un poco su cabeza sin apartar su mano de la mejilla ajena, después de todo aquellas heridas al titán con lo poco que le quedaba de fuerza le resultaron benefactoras al contrario. Desvió su mirada y bajó sus colas dejándolas arrastrar en el piso, sentía se desvanecería en cualquier momento. Lo tomó de las muñecas haciendo que sus brazos dejasen de estar cruzados, dio un paso y se recargó en él recargando su cabeza en su pecho y cerrando sus ojos, al menos él no la lastimaría.. O eso quería pensar ella. -Me agrada tu nombre, va contigo.- susurró bajo. -Deberías evitar mezclarte en territorios ajenos, ese ser realmente parecía molesto. Si no hubiera estado yo no sé qué hubiera pasado contigo.- Sonrió y levantó un poco su rostro. -Igual tu poder mágico es bajo.. Debes ser muy joven. Tu aroma me hace pensar que eres un humano…- Sus mejillas se ruborizaron por la cercanía y sus orejas se bajaron con suavidad dejando verla un poco frágil. -Y no, no agradezcas nada, de no ser por ti no estaría casi moribunda pero seguro me encontraría a alguien más allá afuera que me lastimaría mucho peor. - Agregó en un susurro.

Deshizo con suavidad el abrazo alejándose un paso para dejar que él se acomodara, asintió y se subió a su espalda rodeando con cuidado su cuello con los brazos para aferrarse a él, cerró sus párpados u se acomodó en el hombro ajeno agradeciendo aquel gesto de su parte. -Debes estar cansado y yo pesada… No tienes porque hacerlo pero te lo agradezco. - Susurró para apretar un poco su cuello tras teñir sus mejillas de carmín pues el aroma de aquel joven le era de total agrado y no pudo evitar que por un instante su  corazón palpitara de sobremanera por un instante.

En el camino se quedó dormida sin saber mucho de sí hasta que sintió que el pelimorado se había detenido, frente a ambos parecía un pequeño río extrañamente cristalino, no acostumbraba a ver un lugar tan limpio; a su costado, árboles con algunas frutas al igual que pequeños arbustos algo frondosos, a comparación de lo que conocía esto era mero paraíso. No le importó nada y con cuidado se bajó de la espalda de él, comenzó a caminar hacia el río, en la mirada se le notaba la necesidad de sentir su cuerpo en contacto con aquel vital líquido y limpiarlo de la sangre que pudo quedar en ella. Comenzó a entrar hasta que el agua le cubriera el pecho, comenzó a tallar sus ropas aún puestas en ella mientras poco a poco veía como suaves hilos carmesí eran arrastrados por la corriente dejando poco a poco su ropa limpia, pero no le fue suficiente, una a una comenzó a deshacerse de sus prendas terminando por lavarlas bien dejándolas tendidas en la orilla del río sobre una solitaria roca perfecta para ello. Limpió y talló su cabello, sus orejas y con las palmas de sus manos y sus dedos recorría minuciosamente su cuerpo limpiándolo, acarició sus colas, en especial la base de ellas, aún dolía,



Hoja de personaje
Nivel:
6/25  (6/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima0
◘ Fuerza3
⌂ Resistencia3
♦ Destreza
avatar
Ahri~
Mensaje por Jaeger Köenig el Jue Mar 05, 2015 11:30 am

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

La cercanía de ambos cuerpos le ablandó por unos momentos, hacía tiempo que no tenía un contacto tan acogedor. Sin motivos para apartarse, sus brazos rodearon el cuello de ella, apegandola un poco más a su cuerpo, como si la protegiera o tapara de algo. La morena poseía un cabello lacio y con un aroma agradable. Pronto escuchó aquella consideración, tomándolo a modo de halago y riendo levemente:

-Llámame como te sea más cómodo- No se pondría a dar explicaciones acerca de su nombre alemán o de qué significaba, aparte de que ella se había adelantado en el habla. Los ojos celestes del chico se encontraron con los de ella cuando esta levantó el rostro. Aquellos dos ojos parecían hechos de oro puro.

-Todo territorio me es ajeno, sobrevivo como puedo- Intentaba aclarar la idea de que ningún lugar era seguro por mucho tiempo en la tierra, el pelimorado hacía de nómada entre los distintos sectores habitables. En la cúpula, también correría sus riesgos de ser matado, pero se lo tomó con humor -Habrías encontrado un cadáver de Jaeger en vez de a un Jaeger vivo.

¿Acaso ella era adivina? ¿Cómo supo acerca de su poder mágico, su edad y su raza? Le acarició la cabeza, acomodándole unos mechones, sin negarle nada de todo lo que había dicho, ya que estaba más o menos en lo cierto. Después del abrazo, procedió a cargarla con cuidado sobre su ancha y bien formada espalda. Las manos se fueron a los muslos, tomándolos con firmeza y separando los piés de ella de la superficie, alzándola para que le supere en altura.

-Es solo hasta que te sientas mejor, ni que fuera tu caballito personal- Aprovechó para bromear sobre la situación, sonriéndole mientras le dedicaba una mirada por encima del hombro, marchando de inmediato hacia su siguiente destino.

El trayecto no se hizo muy largo, puesto que con el ambiente sumido en calma y un simple silencio roto por los acompasados pasos del mago, no había mucho que contar. Había un puñado de árboles, cuya frondosidad y verdor aumentaban a medida que se acercaban a aquel río. Interrumpió su marcha, contemplando sus alrededores, a la vez que la joven se espabilaba de su reposo.

Desatendiendo temporalmente a la hechicera, aquel paraje casi excepcional le dio una buena sorpresa. Honestamente, no esperaba encontrarse con semejante ambiente, aire fresco, árboles con frutos en condiciones, sin aparente presencia de hostilidades, junto con el discurrir de un río de aspecto no contaminado. Todo muy sospechoso en general, echó un par de miradas de vigilancia, por si hubiera alguna trampa, algo que no encaje. Pero finalmente, cesó en la tarea y se aproximó a la orilla. Clavó en el suelo su ''varita mágica'', que en realidad era una espada y dejó colgado su gabardina sobre esta misma. Hincándose de rodillas sobre la orilla, se fijó en silencio en el reflejo, donde se mostrara su rostro, algo desfigurado por el correr del agua. La notaba incolora, insípida e inodora; parecía hasta potable. No obstante, guiándose por ella, se imaginó que si Ahri se metía en esas aguas, es porque ella ya sabria que no estaba contaminada, o eso le hizo creer al pelimorado.

Apenas vio de refilón a la morena, sus ojos se abrieron como dos platos, desviando enseguida la vista y mordiéndose el labio inferior. Si ella se desvestía, no sabría contener su libido. Y la mente ya fantaseando... Esto no había hecho más que empezar. Disimulando a duras penas, se quitó la camiseta, dejando al descubierto su cuerpo medianamente ejercitado, unos pectorales definidos, hombros recios, la ''tableta seis'' de abdominales, una espalda fuerte y unos fibrosos brazos.

Después de empaparse tanto la cara como el cabello, se peinó hacia atrás este con una mano, aprovechando también para darle varios tragos al agua. Se resistía a bañarse por completo, meditando acerca de cuál será el siguiente camino de los dos. Al ser llamado por la fémina, fue víctima de un... ¿conjuro? A medida que completaba aquellas tres simples palabras, su mente había sido ''esclavizada mágicamente'':

-Encantado de...- ¿Era su impresión o los ojos de ella habían cambiado? Y aquel beso apoderándose tanto de los pensamientos como del corazón del mago. Aquel misteriso hechizo le convenció sin ningún argumento, sin ninguna razón y sin ninguna dificultad. Ni sisquiera pudo contrarrestar semejante habilidad.
Una calidez envolvente y agradable invadía su cuerpo, olvidando el golpe recibido por el titán, centrando sus cinco sentidos en su seductora -...acompañarte.

No era natural en él, pero aquella joven le estaba obsesionando de sobremanera, al punto de necesitarla como el mismísimo aire, de verla como su único y máximo deseo, con irresistibles ganas de poseerla y de adorarla hasta extremos enfermizos. No atendía a su propia voz, el beso mágico que lanzó ella doblegó su voluntad, tal vez temporalmente. Hasta entonces, el mago estaba rendido a sus piés.



Hoja de personaje
Nivel:
5/25  (5/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima2
◘ Fuerza1
⌂ Resistencia2
♦ Destreza
avatar
Jaeger Köenig
Mensaje por Ahri~ el Lun Mar 16, 2015 5:02 pm

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]



Hoja de personaje
Nivel:
6/25  (6/25)
Atributos:
AtributosNivel
❤ Vida Máxima0
◘ Fuerza3
⌂ Resistencia3
♦ Destreza
avatar
Ahri~
Mensaje por Contenido patrocinado

Re: La rosa y la espada [PRIV.][+18]

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares